Herramientas para la participación adolescente

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Home Kit 1 Capítulo IV Poner y sufrir límites a la luz del artículo 12 de la CDN
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PONER Y SUFRIR LÍMITES A LA LUZ DEL
ARTÍCULO 12 DE LA CDN 9

Finalidad: Brindar herramientas de reflexión a la luz del artículo 12 de la CDN sobre la puesta de límites: cómo es posible poner y recibir límites, y simultáneamente garantizar los derechos y las responsabilidades de adolescentes y adultos. Compartir las representaciones que nos hacemos del otro y colocarnos en su lugar para intentar comprender sus motivos.
Tiempo estimado:
Una hora y media.
Materiales:
La CDN, papel y lápiz.

Propuesta de desarrollo:

a) Reunir subgrupos de cuatro integrantes, dos adolescentes con dos adultos. Cada adulto debe pensar y escribir brevemente una experiencia personal de haber tenido que poner límites a uno o varios adolescentes, y quedar con la sensación de haberlo hecho de forma inadecuada o injusta. Los adolescentes deben pensar y escribir brevemente, en forma individual, una experiencia vivida en que consideren que los adultos les pusieron límites en forma inadecuada o injusta.

b) Compartir oralmente las experiencias con el subgrupo.

c) Leer y analizar entre los integrantes del subgrupo el contenido del cuadro siguiente:

Algunas reflexiones en torno al artículo 12 de la CDN

  • Respetar las opiniones de los adolescentes no lleva implícito aprobar u obedecer, sino el ejercicio esencial y consciente de escuchar y considerar esas opiniones con respeto y seriedad por parte del adulto.
  • Poner énfasis en la libertad de los adolescentes de expresar sus sentimientos y puntos de vista no implica que tengan automáticamente poder de tomar y seguir sus propias decisiones. Ni siquiera les confiere autonomía.
  • Permitirles asumir gradualmente más responsabilidades no significa la cesión de potestades de los adultos.
  • Incentivar la capacidad para razonar y cuestionarse no supone otra cosa que darles el espacio, el tiempo y las herramientas para comprender por qué, en algunos casos, se sigue una acción determinada y no la de su preferencia.

d) Elegir por lo menos dos de las experiencias contadas (una vivida por uno de los adolescentes y otra por uno de los adultos). A la luz del contenido del cuadro analizado, se relata desde roles intercambiados (adultoadolescente) cómo piensan que pudieron haberse abordado y vivido esas experiencias de forma más adecuada, haber sido percibidas como menos injustas.

Otras posibilidades:

• Realizar la dinámica en dos grandes subgrupos: adolescentes por un lado, adultos por otro. Esto es adecuado cuando el número de adultos y adolescentes es desparejo, o si la intención del facilitador es promover un debate más generalizado.

• Para implementarla, los adolescentes reunidos por un lado y los adultos reunidos por otro seleccionan una experiencia a compartir. Puestas en común las dos vivencias y realizados la lectura y el análisis del contenido del cuadro entre todos, se sugiere, para la elaboración de los dos relatos finales, hacer un cambio de roles.

> Las dinámicas que incluyen el deber ser como un factor determinante (en este caso, a través de la interpretación del artículo 12 de la CDN) corren el peligro de llevar rápidamente a un tipo de discurso en que adultos y adolescentes expresen “lo que el otro quiere oír” o lo que “se supone que se debe decir”.

> Para evitar este riesgo, se apuesta al cambio de roles como estrategia fundamental, ya que no sólo permite comprender mejor al que vive situaciones diferentes, sino que tiene un beneficio adicional. Al tener que hablar desde el lugar del otro, se hace más difícil sacar a relucir las “teorías profesadas”, ese discurso que evita problemas y no causa sobresaltos, pero que a la larga mantiene los esquemas intocados y la comprensión tan encasillada y pobre como antes.

9 Artículo 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño