Herramientas para la participación adolescente

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Home Kit 1 Capítulo III Sobre los alambres
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SOBRE LOS ALAMBRES

Finalidad: Detectar intereses, trabajar las concepciones de los adolescentes sobre el tema de la participación. Indagar opiniones sobre el lugar que ocupan, si se sienten respetados, si creen que importan.
Tiempo estimado:
Una hora y media.
Materiales:
Alambre, piola o lana. Imágenes de adolescentes haciendo deporte, en parejas, bailando, en la playa, en situación de construir algo. Imágenes de instrumentos musicales. Hojas con sentencias tipo: “A mí me gusta bailar pero no me dejan”, “Desearía ir con mis amigos a algún lugar alejado”. Hojas con palabras sueltas como: sexo, fútbol, miedo, vergüenza, familia, barrio, amigos, joda, paseo. Hojas con chistes, formas y colores. Globos. Papel y lápiz.

Propuesta de desarrollo:

a) Colgar los alambres, piolas o lanas simulando un tendedero en el salón. Al igual que ropa puesta a secarse, enganchar las imágenes, las hojas y los globos. Ambientar el lugar con música en onda y, si es posible, con diferentes aromas.

b) Antes de entrar al salón, de uno en uno, pedir que adentro, sin hablar y sin tocar, registren lo que perciban a través de la vista, el oído y el olfato, y lo que les sugieren las imágenes y los distintos materiales colgados en los alambres.

c) A partir de esto, pedir que respondan individualmente por escrito a la siguiente pregunta:

Si tuvieses que pensar algo en lo que realmente te gustaría participar, ¿qué sería?, ¿por qué?

d) Los integrantes, en subgrupos, comparten las respuestas y se realiza la puesta en común ordenando los diferentes tipos de propuesta. Se plantean interrogantes. A modo de ejemplo: ¿Qué les sugieren? ¿Qué entienden por participar? ¿Sus opiniones son tenidas en cuenta? Se brinda información sobre el tema participación vinculándolo con las respuestas de los adolescentes.

Otras posibilidades:

• En el tendedero, además de las imágenes y hojas ya escritas, puede haber hojas en blanco para que los adolescentes anoten otro tipo de actividades que les interese realizar y que no hayan sido tenidas en cuenta.

• Se puede solicitar previamente los materiales a los propios adolescentes y colgarlos antes de los recorridos individuales.

> Muchas de las actividades en las que los adolescentes toman parte están armadas por los adultos. En la forma de participación a la que se apunta, son los propios adolescentes los que resuelven y conducen el proceso.

> Es común que las propuestas que aparezcan se restrinjan a lo conocido; por lo tanto, es importante estimular al grupo con otras que los motiven. Para ello hay que mostrar en imágenes actividades que salgan de lo común y que puedan promover la participación.

> Es importante poner en cuestión los intereses que presentan los adolescentes. En caso contrario, las propuestas terminan repitiéndose hasta el cansancio.

> En el caso mencionado, es conveniente que el espacio esté distribuido de manera que permita ambientarlo, pues la parte individual de la actividad requiere la creación de un clima de introspección y reflexión personal. Para la colectivización y el intercambio hay que prever un espacio que permita verse las caras y sentarse en rueda.